miércoles, 28 de octubre de 2015

El vacío


El vacío, la nada, el choque;
todo equivale a un blíster de aire
pútrido mezclado con miserias.


La nada es el devenir de un oso
en busca de miel y oponentes
capaces de usurparle el trono.


Cualquier cosa mezclada con nosotros
pasa a ser una deposición variable
en un vertedero de almas huecas.


No existe la realidad desconocida.
Existe lo que somos incapaces de ver.
El vacío es lo único real —impalpable.




jueves, 15 de octubre de 2015

Las rozaduras dejan marcas



Fuente de palabras desestructuradas
ataca la mente de invasores enamorados.
Aquellos invasores nacidos de un dólar y una matrioska
arremeten contra dioses pasados que viven en el presente;
siempre disimulando, siempre pensando: “¿Seré yo?
¿Seremos los mejores? ¿Será mi país el que…?”
¡Qué! Siempre decidiendo por los Demás.
Y los Demás siempre decidiendo por Ti.
Y Yo siempre Yo…
El dolor de no dejar ser y el amor de querer ser
no se pondrán de acuerdo porque no se hablan,
se dan la espalda y jamás se verán.
“Con darse la vuelta bastaría”
“Ya, pero no escuchan y no saben que hay un Detrás,
un Abajo, un Arriba,
un Dentro, un Afuera,
una Derecha y una Izquierda.
Solo ven un Delante, y ya está”
La fuente gotea palabras desestructuradas
y los imperios hacen lo que les da la gana.
Las rozaduras dejan marcas.




lunes, 12 de octubre de 2015

En la frontera



Se detiene el tren del brujo
y los adolescentes frenan
sus ganas de reflotar.


El mar de excreciones
es un habitad grosero
en el que fluctúan trocitos
de papel con manchas
intensas de color marrón.


La playa de la inmundicia
no es lugar para plantar
un letrero con la cara vacía
de un político ceniciento.


Se acabó la feria medieval
de los idiotas huidizos.
Empieza otra nueva cacería
de mentes ahogadas.


El brujo está en la frontera,
acompañado por el fuego
y bebiendo whisky barato
junto al irreverente doctor. 


Desde allí se ve todo mejor…


(Dedicado a Biel Rothaar, por aquello relacionado con buscar un sitio en la frontera)



miércoles, 7 de octubre de 2015

¿Grito o canto?



[…] que se han rendido…

¿Grito o canto?

Verdad disfrazada,
crueldad asumida
por las almas errantes
de una civilización sin escrúpulos,
engullida por un tiburón
disfrazado de hombre gris.
¿Grito o canto?
Ruido armónico que embriaga
tímpanos con cerebros sordos.
Armonía disonante que arrulla en el día a día
a aquellas almas que se rindieron.
¿Grito-canto?
Unión de Dos en un mundo de más de Dos…
La desunión de Todos es la unión de Dos y de Uno.




lunes, 9 de marzo de 2015

Alterador





Arde el asfalto,
ríen los pájaros;
muerde el viento
al pasar entre
los edificios;
los destellos
invaden la escena,
alteran la esencia.

Un repartidor
bebe cerveza
bajo un soportal.
Pese a su precaria
forma de vida,
es más amable
de lo que debería.
Suda, sonríe, maldice,
y, al verme, saluda.

El sol vuelve
a brillar vilmente;
nos arruina
la blancura
con sus desaires.
Está de nuevo
en el punto
de cocción perfecto.
Es transformador. 




domingo, 22 de febrero de 2015

Radiactivo



Las calles arden,
la miseria reflota,
los vagabundos
escupen esporas.

Es lo mismo, sí,
no te gustó ayer
y no lo hará hoy.
El mundo es gris,
la ciudad se oxida.


lunes, 2 de febrero de 2015

Hijos de la traición





Campan a sus anchas,
atraviesan pasillos,
amajades y antesalas.
Esperan el momento,
y emiten con desdén
sus burdas insolencias
carentes de raciocinio.
Repugnancia y castigo:
coadjutores vendidos.
Un puñado de gloria,
con eso les alcanza,
con eso se conforman.
Aun así, de forma vil,
el infierno les rechaza. 




jueves, 29 de enero de 2015

Hombre: bestia


Un simple gesto, un sólo hombre;
un acto triste, un adiós perpetuo.
Atrás queda la tormenta, muy lejos,
atrás quedan los actos deshonestos.
Ahora hay que escalar la montaña
y gritar, gritar como bestia salvaje
y saltar hasta dejar de ser hombre.
Volar, arder en las llamas y resurgir.
Un simple gesto, un adiós continuo.





Mr. Óxido

Un hombre de la vieja escuela, de sencilla y oscura mirada. Profundo, encuevado, triste. Las tretas no son de su agrado, pero en caso de necesidad, es único inventando trampas sociales. Capaz de trabajar en grupo y muy capaz de destruir todo aquello en lo que ha trabajado.
Sus fantasmas le atormentan por momentos, breves lapsos. Y los diablos le acompañan; y su espada, limpia y afilada, no es un adorno o un complemento decorativo, es una lengua áspera y envenenada, un mortal juego de palabras.
El menosprecio le avala, y los lloros ajenos le espantan.
La rima fácil y el insulto jovial son su guardia; y las amistades falsas y la falta de gracia, su emocional sonata. Todo está implícito en su persona, anexo a su alma marchita; todo, menos aquello que arde en las llamas.
Odia el sistema medieval que soporta el mundo de los imbéciles, y así lo llama: preludio de muertes. Sin embargo, pese a todo el caos que azota el planeta, el hombre de la vieja escuela, abandonado a su suerte y alejado de la sensatez dictaminada, deja atrás a los insensatos que se creen héroes y valientes, y avanza.





Ojo urbano



La muerte de
una flor de asfalto,
la tensa decisión
de un abogado
inseguro y novato.







Nube negra de asfalto



Los vientos se detienen.
Lluvia ácida sobre la cima.
La farsa suena de nuevo,
y con ella, los bulos tontos.
No hay infierno de reventa.